EL BLOG DE LA CASA PARRAMON - LUTHIERS DES DEL 1897

TENIU ALGÚN DUBTE ?

ENS VOLEU FER ALGUNA PREGUNTA?

VOLEU QUE PARLEM D'ALGÚN TEMA EN CONCRET?

APROFITEU AQUEST CANAL DE COMUNICACIÓ I NO DUBTEU A DEMANAR-NOS-HO A:

luthier@casaparramon.com




dimecres, 11 de febrer del 2009

El Maestro luthier Carlos Arcieri imparte un curso de restauración en Barcelona



Publicat a la revista DOCE NOTAS el desembre 2008 (http://www.docenotas.es/dn_detalle.asp?dc_art_id=193)

El Maestro luthier Carlos Arcieri ha impartido un curso de alta restauración en Barcelona bajo los auspicios de la AELAP (Asociación Española de Luthieres y Arqueteros Profesionales). Si se pudiera elegir de entre una larga lista de luthieres para impartir el mencionado curso no se podría haber elegido a otra persona más adecuada que el mismo.


El personaje
Formado en la mítica casa Wurlitzer de Nueva York, Carlos Arcieri llegó a dicha ciudad a finales de la década de los 60, trabajando y formándose como gran restaurador bajo la directa supervisión del no menos mítico Fernando F. Sacconi. El hijo de Sacconi se dedicó a la ingeniería y no quiso saber nada de la luthería. Por este motivo el maestro Sacconi puso todo su empeño en transmitir sus conocimientos en Carlos Arcieri, su “hijo adoptivo” y alumno aventajado. Sacconi estaba tan orgulloso de él que iba mostrando sus restauraciones a todos los clientes, tan satisfecho de su alumno como si las hubiera hecho él mismo, dado su grado de exigencia y precisión. Pronto su reputación y cualificación subió como la espuma. Se estableció por su cuenta en un céntrico taller de Manhattan, donde sigue trabajando para sus clientes más fieles, dedicándose a instrumentos de gran nivel como Stradivari, Guarneri, Guadagnini, Vuillaume, Ruggeri o Amati.

Viajando y compartiendo
Aparte de su propio taller de Manhattan, sus actividades se reparten por todo el mundo: trabaja periódicamente dos o tres veces al año en un taller que mantiene en su Barranquilla natal (Colombia) e imparte cursos en Estados Unidos –Universidad de Oberlin, en Ohio- y Europa, siendo en Italia –Biella- donde centra más su actividad, también con periodicidad anual.

Con más de 40 años de experiencia, Carlos Arcieri es un incansable investigador y convencido docente. Siente una verdadera pasión por la enseñanza y comparte abiertamente sus vastos conocimientos con sus alumnos, con el mismo cariño y dedicación que recibió de su Maestro Sacconi.

El curso
Dada su amistad personal con Francisco González y Jordi Pinto, dos de los miembros de la AELAP, el curso se ha podido celebrar de forma muy satisfactoria en el taller de la Casa Parramón en Barcelona, con un perfecto ambiente de trabajo y de cordial amistad.
Este curso forma parte del programa de formación profesional continua para luthieres, que tan buenos réditos está aportando a sus miembros de la Asociación. Los profesionales que los imparten son siempre rigurosamente seleccionados dentro de cada especialidad y con un alto grado de experiencia laboral.

Durante los días que ha durado el curso, una intensa semana trabajando mañana y tarde, se han podido estudiar y practicar diversas técnicas bajo la directa supervisión y guía de Carlos Arcieri: restauración y limpieza de grietas en la madera, restauración de bordes de la tapa o del fondo, limpieza de barniz con productos adecuados, restauración y retoque de barniz después de una restauración, el montaje más adecuado para cada instrumento y reglajes de sonido.

Los resultados
Carlos Arcieri es un perfeccionista y no se ha cansado de repetirnos cómo lograr mejores resultados, siempre con el mayor respeto para la originalidad del instrumento, con delicadeza y dedicación.

Ahora es nuestro turno de ir practicando día a día las enseñanzas recibidas, e integrarlas en los quehaceres cotidianos, para que nuestros trabajos con los instrumentos de los músicos estén mejor terminados y presentados de la mejor forma posible. Si hemos trabajado en una restauración de un instrumento nuevo debemos pasarlo a la generación siguiente de músicos lo más intacto posible, y si se trata de un instrumento antiguo, debemos repararlo de forma que no se vea el accidente o daño y todavía menos nuestra intervención.